15M, Actualidad, Arpa Editores, Bernardo Gutiérrez, Pasado mañana

El 15M como nuevo marco político

El 15M como nuevo marco político

El 15M es el suelo común del libro Pasado Mañana. Viaje a la España del cambio. Un suelo común, un punto de partida, una atmósfera. Un marco. No es un libro (otro más) sobre el 15M. Pero tal vez sea el primero que transforma el 15M en marco indiscutible e ineludible de enunciación y construcción política para los próximos años. Pasado Mañana no es un diagnóstico, entre otras cosas porque el 15M es un completísimo diagnóstico. Pasado Mañana no es otra genealogía de cómo ocurrió todo (el 15M, el municipalismo, el jaque al bipartidismo), porque nos sobran genealogías. Y porque es un error hacer lecturas lineales a partir del 15M.

Enmarcar es escoger un terreno de juego. Enmarcar Pasado Mañana en el 15M es un ejercicio de justicia poética, pero también una forma de dejar el final abierto. Las prácticas ciudadanos tienen que seguir siendo múltiples. Las identidades y subjetividades tienen que seguir siendo abiertas. El relato del cambio tiene que seguir estando inacabado, modificable. Visto con seis años de perspectiva, el 15M continúa estando en disputa, en constante riesgo de apropiación. Pero hay algo que ya no se puede cuestionar: es el parteaguas más importante de las últimas décadas de España. Los grandes temas que el 15M colocó sobre la mesa han sido aceptados (a regañadientes) por la gran mayoría de los partidos políticos, incluso los más tradicionales. La perspectiva nos ayuda a mirar: el 15M dinamita las formas de organización y el orden simbólico de la izquierda, pero reforzando los valores progresistas (tolerancia, diversidad, justicia...). El 15M sirve, según afirma Alberto Garzón en Pasado Mañana, de cortafuegos del fascismo". Es un hecho: el 15M no devino en un movimiento o partido de valores conservadores. Pero al mismo tiempo, el potencial rupturista del 15M no fue el no haber sido ni de izquierdas ni de derechas, sino haber diseñado el eje abajo-arriba. Y el haber llegado a ser "de izquierdas y de derechas" puntualmente  (cito en el libro un imprescindible texto de Antonio Blanco). Los campos simbólicos de la derecha, como la libertad, también se discutieron y reformularon en el terreno de juego del 15M. Rompiendo las dicotomías, desdibujando la geografía izquierda-derecha, el 15M sustituyó el "o" por el "y". El 15M rechaza tener que elegir entre justicia (izquierda) o la libertad (derecha). "Queremos todo, justicia y libertad", afirma en el libro Guillemo Zapata, concejal de Ahora Madrid.

Las formas de (auto) organización suponen otras de las grandes innovaciones del 15M. Nuevas formas de crear en red, de rebelarse, de comunicar, de construir. Nuevos sujetos políticos que desbordan definiciones y estructuras previas. Lo importante de Occupy Wall Street o del 15M no son tanto sus logros sino la red creada. Cuando muchos daban por muerto el 15M aparecieron las mareas articulando luchas con formatos transversales y con el carácter agregador de las acampadas. Cuando daban por finiquitado el ciclo 15M, surge el municipalismo que acabó conquistando las principales ciudades de España. Y las sorpresas que seguirán viniendo. "Las formas de cooperación de los movimientos red no pasan ya por grandes dogmas ideológicos unitarios sino por conectar las prácticas", afirma el investigador Arnau Monty (citado en Pasado Mañana). "El contagio entre activistas de todo el mundo ha sido más inmediato e inspirador que en las dinámicas precedentes. Las herramientas tecnológicas y la gramática de estos movimientos hace posible no solo una convocatoria común, sino mezclar símbolos y experiencias", matiza Javier Toret en el libro. Patricia Horrillo, también citada en Pasado Mañana, tras el segundo aniversario del 15M, sugería usar la palabra ciudadanía en lugar de 15M: "Últimamente, cada vez que me preguntan cosas como ¿qué ha hecho el 15M en estos dos años? o ¿quién está detrás del 15M?, respondo: Cambia 15M por ciudadanía y dime si esa pregunta tiene todavía algún sentido". La pregunta sigue haciendo sentido.

La política representativa continúa siendo una de las grandes tensiones existentes en el ecosistema social del 15M. Ni si quiera las candidaturas municipalistas como Ahora Madrid o Barcelona en Comú, que tienen vínculos fuertes con las plazas, se escapan de dicha tensión. "Reharemos (lo común) con una revolución cultural que ya hace tiempo que ha empezado y que tiene que ver con haber comprendido y hacer efectiva la idea que el 15M expresó tan bien: el fin de la delegación". Por eso, Francisco Jurado, enredado desde sus inicios en Democracia Real Ya, habla de la desrepresentación política de su propuesta Democracia 4.0, basada en el voto digital de propuestas concretas: "Esta desrepresentación, a su vez, consigue reequilibrar el sistema de pesos y contrapesos, convirtiendo al conjunto de la sociedad en un poderoso contrapeso del poder, y permitiría que continuase de una manera más fluida el proceso natural de cambios cualitativos en la sociedad".

El 15M fue continuidad y ruptura. Continuidad porque permitía seguir existiendo a lenguajes, símbolos y luchas previas. Ruptura porque, rompía con el marco de la Cultura de la Transición. Continuidad porque abraza a los movimientos populares existentes. Ruptura porque da forma a a un nuevo cuerpo social con características ciudadanistas. Por el mestizje de lo "popular" y lo "ciudadanista" pasan los cambios por llegar en los próximos años.

A continuación, algunas declaraciones sobre el 15M de algunas de las personas entrevistadas en el libro Pasado Mañana. Viaje a la España del cambio.

Pablo Carmona, concejal de Ahora Madrid: "El municipalismo consigue componer una estructura multiplicadora, que no es identitaria, que es mucho más asimilable a los parámetros descentralizados, multipolares, distribuidos, del ecosistema 15M".

Alberto Nanclares, Basurama y Movimiento de Liberación Gráfica de Madrid: "Cuando explotó el 15M, el gran proyecto de ciudad, que es el espacio público, había llegado a su límite. Le saltaron las costuras".

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona: "La lucha contra los desahucios le dio una tarea muy concreta al 15M, que luego creo que ayudó a inspirar otras tareas concretas, otros objetivos concretos que fueron surgiendo al calor del 15M y de luchas que venían de antes y que con el 15M se amplificaron y crecieron".

Juan Carlos Monedero, Podemos: "El 15M te ayuda a construir el espacio antaño llamado izquierda sin una idea de nostalgia. Podemos reconstruir el espacio menos vinculado a los símbolos referencias del pasado, reinventar los espacios de la emancipación con nuevas palabras, nuevos símbolos, nuevas desobediencias, que tenían el mismo efecto pero que rompían con esa imagen vieja, gastada, perdedora que arrastraba la izquierda clásica. No era tanto una estrategia de ocultación como un sentimiento profundo. Yo llevo hablando muchos años de la lucha de clases, sin mencionar el concepto lucha de clases, de luchas contra los privilegiados sin tener que hablar de oligarquía o imperialismo, de burgueses, de conceptos que generan un cierto alejamiento".

Pablo Soto, concejal de Ahora Madrid: "El ciclo de revueltas de los últimos años confirma que la tecnologización de los mecanismos de participación directa pueden generar un sujeto político. Se genera el sujeto PAH, el sujeto Marea Verde, el sujeto acampadas, el sujeto Occupy. Se empiezan a generar sujetos distintos, que interpelan al cien por cien de la gente. Generan un nuevo mapa social y desmienten todos los compartimentos que nos venían explicando con respecto a la democracia, las instituciones, la transición, la derecha, la izquierda, el turnismo".

"Un hilo conductor claro conecta  plataforma Propongo,  creada por los hacktivistas de la acampada Sol, con Decide Madrid, plataforma de participación del Ayuntamiento de Madrid, pasando por Plaza Podemos, espacio inicial de participación digital del partido político Podemos".

Cristina Fallarás, periodista: "Nadie puede ya jerarquizar, no pueden hacerte un dibujo con la realidad. En el 15M apareció una lectura horizontal desde las redes. Ya no acudes al periódico, sino a los foros donde están los hechos. Internet y las redes sociales introducen una revolución bestial, al nivel que supuso la imprenta. Vuelve a modificar la capacidad de crear contenidos, como hizo la imprenta".

Ovidio, miembro de Yayoflautas: "De algún modo hemos mezclado nuestra historia con el espíritu del 15M. Yayoflautas es un movimiento de confluencia de corrientes distintas.Son momentos de cambio, en los que conviven lo viejo y lo nuevo, y van a coexistir. Hay algo muy profundo que está cambiando".

Alberto Garzón, Izquierda Unida: "Antes del 15M, la metáfora que usé fue "el
bosque está lleno de hojas secas, cualquier chispazo puede hacer que se incendie".

Simona Levi, Xnet y Partido X: "El 15M es una revolución
española basada en trabajo colectivo y anónimo".

Gerardo Pisarello, teniente alcalde de Barcelona: "Los nuevos movimientos como el 15M y el movimiento de las ciudades del cambio son internacionalistas y transnacionales al mismo tiempo. Compartimos un republicanismo profundo, formas republicanas que no necesariamente son estatales".

Xavi Domènech, En Comú Podem: "Hay cierto mimetismo del 15M en el procés, pero no todos los sectores del 15M estuvieron en el procés, ni todo el mundo del procés estuvo en el 15M. Si hay algo similar es esa reivindicación de soberanía. Cuando el 15M dice "queremos democracia real ya" está diciendo «tenemos una crisis de soberanía ante los grandes poderes financieros".

Marina Garcés, filósofa: "Ha generado otra conciencia y otro lenguaje acerca del valor y de las expectativas respecto al sistema. Al mismo tiempo, el 15M dejó un vacío que ha sido llenado por lo que ya existía y por el miedo mismo al vacío. No creo que se trate de una regresión o de un olvido, sino de una reacción. Hay que ver qué pasa bajo una óptica temporal y espacial más larga".

Pablo Iglesias, Podemos: "En el 15M había un hilo, un vínculo histórico, con las luchas de democratización. Es imposible no oír en el 15M la música o el ambiente de las luchas contra la dictadura, del movimiento estudiantil, las músicas de los movimientos obreros y de defensa de los derechos de la mujer, el “No pasarán”, las luchas liberales y republicanas del siglo XIX".

Irene Montero, Podemos: "El 15M permitió un viraje de los ejes sobre los cuales se entendía la mayoría de los problemas del país. Cuando te desahucian no te preguntan si eres de izquierda o de derecha".

Íñigo Errejón, Podemos: "El 15M coge las identidades de izquierda y derecha para decir que no nos valen para construir una voluntad mayoritaria que ponga las instituciones al servicio de la gente".

Doménico di Siena, urbanista: "Unos de los elementos esenciales del 15M es el
redescubrimiento de la dimensión territorial, la conciencia
del derecho a la ciudad".

Guillermo Zapata, concejal de Ahora Madrid: "El 15M era un imaginario sin memoria. Los activistas cuando nos separamos de la izquierda lo hacemos conscientemente. El 15M no era consciente de que se estaba separando de la izquierda. Es posible que para muchas personas fuese su manera de ser de izquierda".

Foto de Julio Albarrán, tirada el 18 de mayo de 2011.

Licencia de Creative Commons Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 2.0 Genérica.

Leer la introducción de Pasado Mañana 

Comprar el libro →